Bailas llevada por las notas a través del parqué. Te llevan como desnuda los pétalos de las rosas a través de los compases alegres de la melodía.
Tu vestido produce un frufrú constante al rozarse con tus piernas, brazos, cabello...
Giras y giras en una danza hermosa y sutil, a veces más marcada, a veces más lenta. Sonríes y sigues bailando con los ojos eternamente cerrados.
Dulce, dulce melodía te lleva y sale el sol, sus rayos te iluminan y hacen que tu danza sea más hermosa y sosegada.
Voloteas y revoloteas con la licencia de Neruda, tus gentiles pasos descansan a la hierba sazonada de rocío fresca.
La gente ya se ha ido y tu te has quedado dando pasitos de bailarina y minué de doncellas. Giras y giras en un eterno revoloteo de los pájaros en las primavera.
Los sirvientes llegan al salón y limpian el desastre de la noche de juerga y tu sigues allí danzando; las flores se abren, los ratones se esconden y tu permaneces impasible dando pequeños tumbos de bailarina y te vas haciendo más y más pequeña con el paso de la tarde y el minué avanza impasible sobre el piano cerrado y los violines sin cuerdas.
Bailas y bailas, pequeña muñeca a cuerda, sin paz y sin sosiego. No te dejan descansar, ni aún a la luz del día, dirigida por los invisibles hilos de sus dioses.
Las notas del piano son estridentes y deshacen tus oídos, pequeña bailarina, pero no puedes parar. La fuerza de los rayos del sol no te dejan.
Intentas hablar, gritas, pero tus labios no se mueven y el único sonido que se escucha, es el piano desafinado, los violines rotos y el llanto de los niños que han muerto sin bautizo.
Se repiten las notas como tu repites tus pasos de bailarina. Tus dedos crujen, tus piernas mueren, pero sigues la danza macabra del minué sin fin.
Pero sabes que no te puedes detener, que no hay fin, que la milonga debe continuar sin cesar, porque no eres más que la muñeca insertada en un clavijero. Eres la muñeca danzarina de las cajitas de música que se le regalan a las niñas y por error, te han dejado abierta.
Muy buen texto, Francisca... Felicitaciones, podría criticar enfocándome a la gramática en sí misma, o a cosas puntuales pero no lo haré. Es un muy buen texto, pero no es un cuento jajaja... Principalmente por qué.
ResponderEliminarDentro de la literatura narrativa yo -personalmente- considero que hay grandes bandos los cuales hay que diferenciar (en realidad son pequeños porque no creo que mucha gente se haya percatado de eso... o bueno quizá sí, pero sin darle nombre). En ellos encontramos las novelas, los cuentos, los relatos (y los micro que pueden haber entre medio) y por un lado más lírico la poesía. De un tiempo a ésta parte se ha dado muy comunmente, entre los nuevos escritores, hibridar la lírica con la narrativa. De tal laya que podemos encontrar estilos como "prosa poética" y "Poesía en prosa".
La prosa poética es cuando hay una historia -contundente- detrás de la narración lo cual es adornado con poesía y metáforas constantemente, escrito en prosa. Y a diferencia de ésta la Poesía en prosa es escribir poesía como si fuera un texto narrativo.
A mi parecer creo que tu texto es una poesía en prosa, lo que no es malo (en lo absoluto) y ocupando la forma deductiva le da más encanto aún.
Muy buen texto! (Y)